jueves, 19 de junio de 2008

Visita Colegio: "Instituto de Humanidades Alfredo Silva Santiago"


1. Introducción


“La lengua, la moral, la religión, las ciencias, todo lo que integra la cultura de un grupo, es producto social, obra colectiva, y es su conjunto lo que forma el “ser social”; construir y organizar ese ser en cada uno de nosotros, enseña Durkheim, es el objetivo concreto de la educación”
(Azevedo, 1942, p 81)
La institución encargada de traspasar a los individuos la cultura del grupo social, es el colegio. Aquí es donde, por medio de la educación, las personas alcanzan un grado de similitud básica de pensamientos, valores y normas que todo miembro de una sociedad precisa, en orden de asegurar la trascendencia de su cultura y por ende, conseguir la mantención del sistema social existente.
Como es la cultura social la que impone implícitamente al sistema escolar que es lo que éste debe producir (alumno con determinadas características y saberes para que se inserte con éxito el día de mañana a la estructura social), el éxito escolar depende por lo tanto, de factores como el capital cultural, social y familiar; a menos de lo anterior, es probable que se experimente fracaso escolar. Aquí también juega un papel protagónico el capital cultural heredado que posea la persona, el que se construye con la interiorización de disposiciones establecidas por la familia o grupos donde transitamos, en otras palabras, el capital cultural heredado o capital cultural ya adquirido, son los saberes con que llegan los niños al colegio, aquellos que aprendieron del medio social donde se han desarrollado desde su nacimiento. En el sistema escolar, se obtienen diferenciales “beneficios” que dependen de la cercanía/distancia que tenga la cultura de origen (de un alumno) con el capital cultural que distribuye, acepta y avala la escuela.
Una vez más llegamos al punto neurálgico del funcionamiento y mantenimiento de la estructura social, la escuela, la educación. Al entender la importancia del sistema escolar en una sociedad, nace la inquietud por contactarse con la realidad del este sistema. Es por ello que se busca, por medio de la observación del funcionamiento de un colegio, en este caso del Instituto de Humanidades Alfredo Silva Santiago, entender y conocer la opinión de alumnos y profesores sobre el proceso educativo, así como también conocer la visión y misión de la institución a observar.


2. Descripción del colegio analizado



El Instituto de Humanidades Alfredo Silva Santiago se encuentra ubicado en Colo Colo #24, en el centro de la ciudad de Concepción, Octava Región. Es un colegio de la Iglesia Católica de la Arquidiócesis de la Santísima Concepción, perteneciente a la Fundación Cristo Rey, sus máximas autoridades son la Rectora Maria Paulina Bellolio y el Vicerrector Luis Chacón. Es un establecimiento de financiamiento particular pagado, co-educacional, que atiende estudiantes desde Pre-Kinder hasta Cuarto Medio, en la modalidad Humanística-Científica.
La infraestructura que posee el del Instituto de Humanidades da cuenta de que se preocupan como institución por satisfacer las necesidades de su alumnado. El colegio se divide en dos edificios, el primero de 4 pisos, donde se encuentran los cursos desde tercero año básico, hasta cuarto medio; el segundo edificio, solo tiene 2 pisos y un kiosko, aquí se encuentran los niveles de Pre-Kinder a segundo básico. El colegio además, cuenta con amplias salas de computación equipadas con computadores modernos y sistema de internet; una biblioteca con mesas para estudio y cobertura WiFi (internet inalámbrico) para que sus alumnos puedan navegar por internet cuando lo necesiten; una sala de arte, sala de música y un teatro. En el patio, se encuentra un amplio gimnasio, de dos niveles, equipado para el desarrollo de gimnasia artística (subterráneo) y para deportes como el futbol, basquetbol y voleibol, entre otros, en la planta superior. Cuentan también con su propia capilla, donde se da lugar a misas, celebraciones de primera comunión y clases de religión, además siempre está abierta para que el alumnado.
2.1 Historia del Instituto
Con la intención de materializar la línea educativa de la Iglesia, en la década del 50 surgió la idea de crear un colegio que perteneciera al Arzobispado y que pudiera dar a la comunidad la enseñanza de la doctrina católica. La iniciativa se materializó el 25 de octubre de 1953, según lo establece el decreto 1227/53 bajo la administración pastoral de la Diócesis del Arzobispo monseñor Alfredo Silva Santiago.
La primera sede fue una antigua casona que colindaba con la Catedral situada en la calle Rengo 472. En sus inicios, el Instituto fue regido por un Consejo Superior y un Consejo Directivo, presididos ambos por el rector. El primer rector fue monseñor Manuel Mardones Stuardo, destacado por su gran riqueza espiritual y su perseverancia en el ideal, el trabajo y el bien como signo de superación.
El Colegio inició sus actividades docentes en marzo de 1954, partiendo con cursos de Primera a Sexta Preparatoria. Monseñor Mardones, quien además era profesor del Liceo de Niñas, fue presidente del Consejo Directivo y vicerrector fue el presbítero José Durán Chamorro, asesor espiritual fue monseñor Domingo Cruz Ocampo.
Insignia Instituto de HumanidadesEn 1963, el colegio fue trasladado a su actual edificio de Colo Colo 24. En 1978, se anexó al nombre de Instituto de Humanidades el nombre de su fundador, monseñor Alfredo Silva Santiago. Ese mismo año, también se estableció su insignia, con las letras del fundador que sustenta y fundamenta la antorcha que ilumina y da luz a las mentes de los alumnos. La luz se proyecta a las letras del colegio. La insignia se ubica en el corazón de los estudiantes, sirviendo de marco.
El colegio se ha destacado por mantener el sistema de Medio Pupilaje, en que los alumnos tenían jornada en la mañana y concluía con una jornada en la tarde, similar a la jornada completa que se promueve actualmente. Otro avance importante ha sido la transformación en colegio coeducacional.
Actualmente el Instituto es dirigido desde marzo de 2003 por la profesora y magister Sra. Paulina Bellolio Olivieri, siendo la primera mujer en asumir este cargo.
2.2 Síntesis del Proyecto Educativo
El proyecto Educativo del Instituto de Humanidades Alfredo Silva Santiago, es un documento construido gracias a los aportes de los estamentos de la comunidad escolar en un proceso realizado según metodología propuesta por FIDE a comienzos de la década de los 90 y donde se definían dimensiones como: Marco Situacional, Marco Doctrinario, Marco Operacional y Planes de Acción. Desde el año 2004 y como consecuencia tanto de cambios en el contexto socio cultural como en las metodologías para la elaboración y evolución de dicho Proyecto, se han realizado las modificaciones pertinentes, con el fin incorporar los nuevos conocimientos tanto de las ciencias de la administración como de la educación, cautelando su deber ser fundamental, de manera que siga siendo una propuesta concreta, diseñada por la propia comunidad educativa, con una clara Visión y Misión, fundadas en el sello cristiano de la institución y conforme a la situación sociocultural de la misma

2.2.1 Visión


El establecimiento es una comunidad de fe que educa, promueve la formación de personas íntegras con sólidos conocimientos académicos y principios morales y religiosos, capaces de evangelizar la cultura circundante, y transformar las estructuras de la sociedad según los valores evangélicos.
En esta comunidad el logro de la excelencia humana y académica significa privilegiar formas de trabajo colaborativo, de innovación, de procesos de evaluación continuos del quehacer, el perfeccionamiento permanente, sistemático y pertinente del personal.

2.2.2 Misión


La Misión del colegio es entregar educación católica de calidad, tanto en los saberes como en la fe, en la Enseñanza Prebásica, Básica y Media, a los hijos de las familias en edad escolar, dentro del marco de su Proyecto Educativo, Proyecto Curricular y Proyecto Pastoral.
El Colegio ofrece su Proyecto Educativo centrado en el desarrollo del pensamiento, la creatividad, la investigación, las inteligencias múltiples, el idioma inglés avanzado, la posibilidad de un segundo idioma extranjero, la formación en valores, la educación inclusiva y el trabajo social.
El objetivo de ello es promover una educación con elevados estándares de eficacia y calidad. Todo ello en un clima organizacional de apertura, diálogo y participación con la comunidad interna y externa.




2. Conclusiones


¿Qué es educación para el colegio?

Para el Instituto de Humanidades Alfredo Silva Santiago, la educación es una herramienta fundamental que le permite instruir a sus alumnos a nivel personal y académico. La educación es un todo, es formar, entregar conocimientos, motivar y desarrollar en el alumno competencias que les serán útiles para integrarse satisfactoriamente a la estructura social.
El colegio reconoce su rol subsidiario, por ser los padres los primeros educadores, por lo que opta, por un enfoque evangelizador y humanista, por una educación integral que promueva el desarrollo armónico de todas las capacidades de la persona de manera que éstas, potenciando su espíritu de servicio y vocación para transformar su sociedad con la fuerza del Evangelio, busquen crear una nueva cultura fraterna, solidaria y justa.

Validez de la formación recibida, competencias adquiridas e integración de los alumnos a la sociedad


Los colegio, en general, se dedican en su mayoría a la obtención de resultados, esto no es un problema de los profesores, sino de la cultura chilena, ya que está muy focalizada en la búsqueda de resultados, el valor de un estudiante se mide en sus notas o puntaje PSU, luego en la universidad, vales por lo que estudias (carrera) y en el mundo laboral, vales por el dinero que ganas. Pero todos sabemos que la educación es un proceso que requiere de otras cosas también, es decir, podemos tener muy buenos resultados y tener gente con muy poca capacidad de liderazgo y eso tampoco sirve. Problemas como éste son los que as escuelas deben ir repensando en la medida en que los cambios sociales, políticos y económicos comienzan a ocurrir. La escuela no cambia porque tiene que cambiar, la escuela siempre va a estar tensionada en la medida en que la sociedad vaya evolucionando.
Vivimos en un mundo globalizado, donde manejar las tecnologías, el idioma inglés y tener una formación íntegra (cosas que antes eran un privilegio), son la base para construir una vida “exitosa”. La formación entregada, en este caso por el colegio observado, a sus alumnos está centrada en el desarrollo del pensamiento, la creatividad, la investigación, las inteligencias múltiples, el idioma inglés avanzado, la formación en valores, la educación inclusiva y el trabajo social. Competencias necesarias para tener éxito en la sociedad. Por lo tanto, los objetivos del colegio, pueden considerarse acordes a lo que la sociedad espera recibir el día de mañana de sus nuevos actores.
Los alumnos del Instituto de Humanidades, se ven estimulados a adquirir competencias como el idioma inglés desde Pre-Kinder como así mismo la potenciación de habilidades lingüísticas, Problemas del Conocimiento, etc. Se trabaja en Laboratorio de Ciencias y con Recursos Multimediales a través de modernos Laboratorios de Computación. Se motiva al alumno con la realización de visitas educativas, que buscan la integración de los distintos sectores de aprendizaje. Se potencia el desarrollo vocacional, la creatividad, el conocimiento de sí mismo y la utilización sana del tiempo libre, ofreciendo a los alumnos variadas Actividades Extra programáticas. Y por último, se intenta integrar a la familia al Proceso Educativo favoreciendo la comunicación y la participación de los padres. Además, la interacción con la comunidad, es otro de los puntos de interés del establecimiento. Es por esto que en el año 2004 se implementó, como parte de la asignatura Problemas del conocimiento dictada en tercero año medio, la iniciativa “Proyecto de Inserción Social”, sonde se motiva al alumno a desarrollar un proyecto donde se dé solución o se contribuya a mejorar el entorno social.
La primera función de la educación no es el desarrollo de las habilidades potenciales de cada individuo, sino que consiste en el desarrollo de aquellas capacidades y habilidades que precisa la sociedad (Durkheim, 1975). Bajo este marco, el colegio Instituido de Humanidades, está cumpliendo su labor educativa.

Qué perspectivas de avance futuro tienen los alumnos


Aspiran a la educación superior. El ingreso a la universidad es un tema fundamental, ya que están conscientes de así asegurarán un bienestar económico, tanto para sí mismos y su familia, siento el capital humano de gran importancia debido a que con mayor educación mayor inserción va a tener en la sociedad, pues sabemos que el medio, hoy en día, exige mayores conocimientos para no ser un excluido de este.

Teorías que explican el quehacer y compromiso del colegio

Según la teoría del capital humano, la inversión en conocimiento constituye un factor decisivo cuando se trata de asegurar el bienestar humano. Las capacidades adquiridas por las personas (educación, experiencia, habilidades y salud) son básicas en cuanto a la concreción del progreso económico (Schultz, 1985).
El colegio analizado es una institución particular pagada, por lo tanto su enseñanza está dirigida a un segmento determinado de la población, quienes tengan poder de adquisición. Los apoderados del colegio, invierten un capital monetario en educación para sus hijos. ¿Cómo se recompensa su inversión? Cuando su hijo logre ingresar a una universidad de prestigio a estudiar la carrera deseada. Por el nivel socioeconómico al que está dirigida la educación del colegio, se infiere que el alumnado en su mayoría debe tener en su núcleo familiar, a lo menos, un profesional como progenitor; por lo que el capital humano heredado (teoría del capital humano y teoría de la reproducción cultural) es la base fundamental para el éxito en el colegio. Cuando se entrevistó y encuestó a alumnos de dicha institución, al preguntarles sobre sus intenciones de continuar estudios universitarios, todos contestaron fehacientemente que sí; ante el modo de sus respuestas y ante las aspiraciones que tienen por continuar con una formación superior, ante sus ojos “natural” (es lógico para ellos que luego del colegio se deba ingresar a la universidad). En la sociedad actual, no todos logran acceder a estudios universitarios, deber tener el dinero y debes “calificar” (obtener un determinado puntaje en la Prueba de Selección Universitaria, PSU). El segundo punto es de suma importancia, ya que el colegio garantiza educación de calidad, o sea, un alto nivel académico que asegura a los padres que sus hijos recibirán todas las herramientas necesarias para aprobar la PSU y seguir desarrollándose intelectualmente (lo que se verá reflejado, el día de mañana, en el rol que desempeñe el alumno en la estructura social), ingresando a la Universidad ( teoría de la reproducción social) y aspirando a un mejor futuro económico.
Siglos atrás las diferencias de ingreso se explicaban por el acceso a la tierra y por la propiedad del capital. Hoy son causa de las diferencias en el acceso a capital humano, es decir, a la educación de calidad. En Chile una persona que posee educación superior puede obtener un salario 4,2 veces más alto comparado con aquellos que tienen educación media (Castro, 2004).
Según la teoría funcionalista, la sociedad es un sistema donde cada una de sus partes cumple una función determinada para mantener así el “todo” (sociedad), el colegio estaría cumpliendo su rol dentro de la estructura social, que es la de entregar a sus alumnos valores y conocimientos con los que podrán insertarse exitosamente en la sociedad. Aquí entra en juego la teoría de la reproducción social, que postula que la escuela enseña una cultura de un grupo social determinado que ocupa una posición de poder en la estructura social, la que se reproduce a través de una acción pedagógica, las que tienden siempre a reproducir la estructura de la distribución del capital cultural, contribuyendo así a la reproducción de la estructura social. Ya que el colegio nace para entregar a determinadas personas, valores, competencias y conocimiento los que les servirán para insertarse en la sociedad, como ya se mencionó; el establecimiento al plantearse en sus inicios que ofreceremos a la sociedad, obtiene como respuesta el producto social, el individuo modelo que sería aquel que conozca, maneje y se inserte en la estructura social, por lo tanto el colegio está formando al alumnado para ser aquel individuo, entregando así a la sociedad el producto que esta busca, logrando así que el alumno tenga éxito, encajando en el modelo y si éste es hábil y aprende su funcionamiento, llegará a tener éxito y poder dentro del sistema social.

Problemas detectados en el colegio


A pesar de haber instancias donde se promueven el desarrollo de determinados valores, estos no son aprovechados por el alumnado y por esta razón, se piensa que no son integrados por algunos. Gran parte de los apoderados concuerda con que el colegio entrega valores y que esta es una de las causas principales en la elección de este colegio, puesto que ellos consideran que una buena educación debe ir acompañada de valores cristianos o sustentarse de aquellos, pero dichos valores no son aprovechados por sus hijos en su vida diaria según un 11% de los encuestados.
· El reglamento educacional del Instituto de Humanidades, es entregado a la hora del pago de la matrícula, siendo una forma muy pobre de dar a conocer dichas normas del colegio por parte del directorio. Un 83 % de los profesores dice estar al tanto de aquellas reglas y un 17% aclara que no, siendo un problema porque el profesorado debería conocer el reglamento del lugar en donde trabaja. En parte, un 69% de los alumnos aclama conocer el reglamento de su institución, contraponiéndose un 31 % que señalan no estar al tanto de estos.
· Un gran déficit del colegio es la ausencia de un centro de alumnos (CEAL), lo cual es una inconsecuencia para un colegio que espera en el hoy y mañana formar lideres, ya que no le brinda a los alumnos el medio para poder expresarse como alumnado en su totalidad, e impidiéndoles de este modo manifestar sus propuestas e inquietudes para con el colegio.
Se culpa al colegio por su falta de pro actividad para incentivar o promover dicha instancia de potencial dialogo entre estudiantes y funcionarios docentes. Sin embargo la autocrítica de los alumnos es honesta, el desgano o falta de iniciativa de los de estos por participar en dicho estamento es también motivo de la ausencia de un solidó centro de alumnos.

· El método educacional utilizado, su forma de enseñar y de cómo transmiten el conocimiento los profesores para con sus alumnos es muchas veces un tanto retrogrado y bastante monótono, por lo que no capta la atención del alumnado. Sin duda, es un tema importante que es sujeto de análisis.
Según las entrevistas, dos de los cuatro alumnos concuerda en que las debilidades están en la forma y ritmo en que los profesores van aplicando las distintas materias. Solo un alumno señalo que la mayor debilidad es la dedicación de los docentes al logro de una única meta a acorto plazo, esto es, un buen resultado en la P.S.U., y no en una formación mas integral completa y de largo alcance y beneficio para el pupilo, aunque más adelante esta idea sería más recurrente
Los cuatro alumnos consideran que en general, los profesores no tienen un mayor interés en los alumnos más que el dado por el cumplimiento de ciertos resultados académicos de corto plazo.

· Todos los alumnos entrevistados concuerdan en la falta de espacio y tiempo para el integro desarrollo de los múltiples talentos o habilidades de cada alumno.
Salvo escasos y afortunadas excepciones, los docentes solamente están abocados al logro de metas cuantificables, ya sea para pasar de curso o bien obtener unos óptimos resultados en la P.S.U., y nada más.

· Los padres en su gran mayoría si participan de una u otra forma en la educación impartida al estudiante, principalmente por su constante asistencia a las reuniones de apoderados. Sin embargo, en este caso y de acuerdo a lo expresado por los alumnos, más es mejor. No obstante, si bien los padres se interesan por el devenir de los estudios de sus hijos y su relación con sus pares, docentes y el colegio mismo, es este último el que no hace más fácil el acceso de los padres a más información y a solucionar sus diferentes inquietudes.